Vinos de Potrero lanzó su primer Pinot Noir

Bodega Vinos de Potrero lanzó al mercado su primer Pinot Noir, “Potrero Reserva Pinot Noir”, cosecha 2020.

El origen de los vinos de Vinos de Potrero es Gualtallary por convicción, en el Valle de Uco mendocino, ya que allí fue donde Belén y Nicolás eligieron tener su finca y comenzar a desarrollar su proyecto, el que hoy ya se encuentra en vías de construir su propia bodega. Este reconocido terroir de la Argentina además de tener mucha altura, posee temperaturas medias más bien frescas que son las que convierten a la zona en un lugar ideal para el cultivo del Pinot Noir, una cepa que ama al frío y que en esas condiciones logra revelar todos sus atributos.

La búsqueda en la evolución y en el crecimiento es parte de la identidad de Bodega Vinos de Potrero, así como la búsqueda de que en cada nuevo ejemplar pueda verse reflejada la identidad de Gualtallary junto con el carácter particular que cada varietal logra expresar en este terroir. Así es el caso de esta nueva etiqueta, que fue elaborada a partir de uvas de Pinot Noir nacidas en viñedos propios que ya llevan cinco años plantados en la finca, esperando el ansiado momento de salir a brillar a la cancha.

Finalmente, el punto de cosecha también influye en el perfil estilístico que se logra obtener, en el cuál resulta clave que la misma sea temprana para obtener un exponente con mucha frescura y buena acidez, lo que permite dar como resultado este excelso Potrero Reserva Pinot Noir 2020, un vino de origen, que busca dar testimonio de la tierra en la que nace.

Al frente de este prometedor proyecto se encuentran Belén Soler Valle, manager y co-fundadora, junto a su marido, Nicolás Burdisso, ex futbolista, quienes trabajan en conjunto con un talentoso equipo donde brillan el enólogo Bernardo Bossi Bonilla junto al ingeniero agrónomo Marcelo Canatella, dos importantes referentes en la escena vitivinícola mendocina. Hoy presentan un nuevo integrante, Potrero Reserva Pinot Noir 2020, pensando en expandirse e ir creciendo año tras año en cuanto a diferentes varietales de su finca.

“Este Pinot Noir es sin lugar a dudas un nuevo desafío para la bodega, siempre nos proponemos alcanzar nuevas metas, sumar nuevos varietales en el portfolio y continuar conociendo el terroir para poder seguir elaborando grandes vinos. En esta oportunidad nuestro deseo fue elaborar un auténtico Pinot Noir de Gualtallary y la verdad que el resultado final fue ese, lo que nos es muy gratificante. Es una de las cepas preferidas de Nico así que la apuesta fue mayor”, afirmó Belén Soler Valle.

“El Pinot Noir es en general una variedad desafiante para elaborar, ya que no es tan fácil producir en viña y elaborar en bodega. Lo que hace que el resultado de este vino sea casi un desafío personal, es un varietal que me gusta muchísimo, los grandes vinos del mundo son elaborados con esta cepa, por lo tanto esta flamante etiqueta tiene una carga emocional muy importante para mí. Y coincidentemente, el Pinot Noir es una variedad que está en un consumo ascendiente. Este vino es elaborado en forma tradicional en vasijas de hormigón y 20% del total con racimo entero, lo que buscamos es que tenga mucha presencia de fruta y poca intervención de la madera, con un mínimo paso de cierto volúmen. solo un 20%, durante seis meses de barricas”, completó el enólogo Bernardo Bossi Bonilla.

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