Martin Hinojosa: "Argentina es una marca país en sí misma"

Martin Hinojosa, Presidente del INV

Martin Hinojosa, Presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, hizo un análisis del 2020 y la industria del vino en Argentina en su conjunto, y remarcó el lugar que ocupa hoy en el mercado internacional.


De acuerdo con el propio Hinojosa, el impacto generado, entre otras cosas, por la pandemia, ha hecho del 2020 “el primero de una serie de años que nos van a impactar y que nos van a obligar a estar alertas para no perder pisada a los cambios estructurales que van a ocurrir”.


Pese a la pandemia y las “guerras comerciales”, que llevaron a una caída del volumen y valor de la industria vitivinícola a nivel mundial, y complicaciones en la recolección de uvas, Argentina ha logrado destacar y hacer del 2020 un año con balance positivo.


“Argentina cerró el 2020 con un incremento en el volumen de las exportaciones vitivinícolas de 26,7%, en comparación con 2019. Las ventas al exterior de vinos fraccionados tuvieron un aumento de 5,7% y las de granel de 59,8%. Nuestro país fue uno de los 4 países que pudieron lograr crecimiento de volumen, siendo el que más aumentó, seguido por Italia, Nueva Zelanda y Portugal”, explica el presidente del INV y remarca que durante el 2020 se exportaron volúmenes “que revisando las exportaciones advertimos que es la más grande de los últimos doce años”. “Hay que agregar que veníamos con un stock extraordinario que se fue acumulando entre los años 2016 al 2019. En ese lapso el vino no tenía una política macroeconómica favorable que permitiera una exportación extraordinaria como la del año 2020, donde necesitábamos reducir stocks para generar condiciones de mercado que sean más favorables para toda la cadena”, completa.


Según cuenta Hinojosa, la pandemia obligó al país a adaptar tanto el sector público el MAGyP, el INV y el sector privado, para poder exportar volúmenes hace varios años impensados y menos en pandemia. “Modificamos resoluciones, eliminamos burocracia y con los recursos humanos que teníamos, a los que agradezco el esfuerzo, Argentina exportó a más de 125 países: los principales destinos para el vino fraccionado fueron USA, UK, Brasil, Paraguay, Canadá, Países Bajos, Irlanda. Mientras que para vinos a granel fueron China, España, Canadá, UK, México, USA y República Checa”, resalta y apunta a trabajar en este 2021 en las operaciones de comercio exterior no marcada solamente por el volumen sino también por la relación precio-calidad.


“Cabe indicar que en el 2020, países como España, Chile, Francia y Australia disminuyeron sus exportaciones en valor y volumen con caídas significativas. Si bien el comercio mundial de vinos ha sufrido pérdidas durante el periodo de pandemia en el valor total FOB por más de 2.000 millones de euros (datos provisorios OeMv), debido a cambios en la modalidad de consumo y por el mix de productos exportados, nuestro país sólo perdió un 1,2%, mientras que el promedio mundial de caída se estima fue de 5,8%”.


En lo que respecta al mercado doméstico, el más grande en términos de volumen ya que demanda casi 950 mll de litros de vino, destaca que 4 de cada 5 botellas que se producen se consumen en el país, siendo el noveno país en consumo por volumen en el ranking mundial y cerrando 2020 con un repunte en el consumo de vinos en el mercado interno del 6,5% respecto del 2019 (+57 millones de litros).


Durante el 2020 las cosas cambiaron y el consumo per cápita alcanzó los 21 L, con una concentración del consumo en los vinos tintos -consumo “tinto centrista”-, un 9% más que el año anterior, lo que indica una clara dominancia en el mix de consumo respecto del blanco (78% tintos y 22% blancos).


Los envases de vidrio y en especial los “mega tamaños” (botellones) fueron las estrellas de este repunte con 35% de aumento aportando 49 Mll de L. “Lo que se rescata de este cambio de hábitos es que sin duda el vino fue el elegido por los consumidores en este año tan particular atravesado por una pandemia mundial y esto alienta la esperanza y nos obliga a actuar en un marco de innovación. El vino está en el inconsciente colectivo de consumo de bebidas, debemos pues adaptar el grado alcohólico para que el consumo responsable continúe más allá de la posible vuelta a la normalidad”, dice el presidente del INV y recuerda que el vino “no solo aplaca nuestra sed y gratifica nuestros sentidos, posee probadas características cardio protectoras y anti oxidantes y esto ha sido muy valorado por los consumidores durante el 2020”.


Por otro lado, las nuevas propuestas de envases, productos, precios competitivos y nuevos sistemas de ventas han contribuido a mejorar el consumo y acercar a los jóvenes, según indica el mandatario. “El año 2021 va a tener características distintas, lo que va a variar son las exportaciones a granel. Ya no poseemos ese sobre stocks y por ende van a disminuir ese tipo de exportaciones”.


Y completa: “Argentina ha ganado un lugar preponderante en el mercado internacional y ya es una marca en sí misma, de la mano de variedades como el Malbec, Bonarda y productos como el mosto concentrado y la pasa de uva estamos escalando posiciones, entrando en nuevos mercados y ampliando participación de mercado en países de valor agregado. La buena relación precio / calidad es un diferencial que nos permite estos logros antes mencionados. Pero también la gran vocación de trabajo y el compromiso de nuestros productores, bodegueros y entidades hacen que Argentina esté presente en casi todas las ferias, foros y grupos de comercio, atento a las nuevas tendencias y cambios de paradigmas”.