Mariana Gil Juncal: “El vino es un estilo de vida que pregona el esfuerzo, la pasión y el disfrute”

Mariana Gil Juncal

La sommelier y periodista Mariana Gil Juncal hizo un análisis a Prensario del Vino de su oficio y de una industria que, según la propia Gil Juncal, ha llevado al vino a “un lugar demasiado aspiracional y mucha gente teme acercarse al vino por ‘no saber’ lo suficiente”.


La pasión de Mariana por el mundo del vino comenzó hace ya casi 20 años, cuando se encontraba trabajando en una revista de un club de vinos. “Fue entonces que, para tener más formación en vinos, ingresé a la Escuela Argentina de Sommeliers. Mi vida tomó un giro de 180º”, cuenta la sommelier y remarca que “el vino es un hermoso camino de ida”. “Todos los que tenemos la suerte de encontrarlo en nuestras vidas de forma profesional tenemos la misión de compartirlo con la mayor de las humildades y el respeto por todo el trabajo que hay detrás de cada botella de vino”, agrega.


Y profundiza: “Mi vida es el vino. Tanto que le tengo pánico a las agujas pero hace dos años me tatué una copa. Porque el vino no es solo mi trabajo, es un estilo de vida que pregona el esfuerzo, la pasión y el disfrute. Actualmente dicto clases / catas online y presenciales para los que tienen ganas de pasar un lindo momento vínico, doy clases de vino para distintos niveles, organizo catas para empresas, también encuentros con música, juegos y mucho vino. Y además, escribo para España, Chile, Paraguay y Argentina sobre el mundo del vino y la gastronomía, que sin lugar a dudas son dos mundos que van de la mano”.


En lo que respecta a la industria en sí misma, Mariana señala que el principal desafío es seguir acercando el vino a la gente”, desacralizarlo”. “Creo que en los últimos años la comunicación del vino se llevó a un lugar demasiado aspiracional y mucha gente teme acercarse al vino por "no saber" lo suficiente. El vino es disfrute, hay que disfrutarlo sin tanta vuelta. Obvio que hay consumidores que quieren conocer detalles técnicos pero la gran mayoría de los humanos quiere compartir una copa de vinos con amigos, familia y poder disfrutar un buen momento”, dice.

Y como parte fundamental de esa industria, y de transmitir ese mensaje, están las y los sommeliers: “Afortunadamente, cada vez más jugamos un papel vital en la comunicación del vino. Somos los responsables de contar toda la historia que hay desde la viña a la copa”, destaca y aclara: “Claro que cada profesional tiene su impronta, la mía pasa por un lado con mucha información, pero sencilla, terrenal, para que todos puedan entenderla y el vino esté al alcance de quien quiera descorcharlo”. “Con la pandemia todos tuvimos que reinventarnos y creo que lo online llegó para quedarse. Lo que al principio fue una enorme crisis finalmente me dio la posibilidad de llegar con el vino a distintas partes del mundo dando clases a alumnos en Australia, Perú, México, Estados Unidos, Uruguay y obviamente a distintas partes de la Argentina, a gente que no tiene siquiera una vinoteca en su pueblo”.


A nivel tendencia, Gil Juncal señala principalmente la vuelta a lo natural, al cuidado del medio ambiente y al sustentabilidad. “Por eso creo que vinos orgánicos, biodinámicos y naturales cada vez van a pisar más fuerte. Al mismo tiempo que los vinos de microterruños en donde se exprese en cada copa el lugar donde nació cada vino”, enumera y recomienda finalmente a quienes se acercan por primera vez al vino: “prueben mucho, que no destierren un estilo de vino o variedad solamente porque probaron una etiqueta que no les gustó. Disfruten el vino con lo que más les guste y de la manera que más placer les regale. Si se enamoran del vino claro que aprender más les potenciará el placer, que es lo que todos buscamos cada vez que nos servimos una copa de vino”.