La Mala Maria: “Creemos en brindarle a los clientes vinos que salgan de lo convencional"

Celeste Alvaro, creadora de La Mala Maria

Con tan sólo cinco años en el mercado, La Mala María ha logrado escalar rápido en la industria del vino, poniendo el foco en producir vinos “con personalidad”, según describe Celeste Alvaro, creadora del proyecto.


“La Mala María surge a partir de la inquietud de hacer mi propio vino”, comienza a describir a Prensario Alvaro, quien trajo consigo su expertise como enóloga en bodegas como Nieto y Peñaflor, donde, sumado a su licenciatura en Enología, aprendió “el oficio, entre otro ciento de particularidades del rubro”. “Eso me sirvió de mucho para formarme, observando las oportunidades que ofrecía un mercado, mayormente tradicional, pero con una participación de gente que le interesan las propuestas desafiantes”, agrega.


“Nuestro diferencial sin duda arranca desde el concepto como máxima siempre hacemos lo mejor para entregar una relación precio calidad que encante, en cualquiera de nuestras líneas”, señala Celeste y remarca que “el packaging juega un rol muy importante”: “Las etiquetas, los mensajes que hay en ellas, los colores… cuando se degusta el vino sigue esa línea de expresión, la personalidad de cada cepa, nuestra función como enólogas de potenciarla sin intervenirla de un modo invasivo”.


“Creemos en la posibilidad de brindarle a los clientes el acceso a vinos que puedan entregarle algo diferencial, que salga de lo convencional y estándar. En la línea Pequeñas Partidas podemos invitar al consumidor a conocer variedades que nunca probó antes, con calidades de uva excepcionales”, completa.


Actualmente desde la bodega producen cerca 80.000 botellas por año, de las cuales un 15% se destinan al comercio exterior, mientras que el 85% restante queda para el mercado interno, donde se realiza un trabajo fuerte y organizado de la mano de distribuidores.


A nivel tendencias, la enóloga remarca que se ve un avance del público a aprender e incursionar en el Vermut, algo que su equipo vivió de cerca tras el lanzamiento en este 2021 de su primer línea de Vermut “Italiano” y “Francés”, que crearon en la Vermutería de La Mala María, ubicada en Carril Rodriguez Peña.


“En Argentina el desafío es constante: a nivel recursos principalmente, pero justamente aparecen oportunidades únicas, donde aprovecharlas puede ser fructífero para innovar y crecer. Lógico que el desafío más severo es ser una empresa sólida a nivel financiero, con las muchas variables que entran en juego”, señala sobre la industria Celeste Alvaro y enfatiza: “La oportunidad que más disfrutamos y donde mejor creamos, es seguir las tendencias de consumo, donde sentimos que hay un salto a reinventarse desde lo técnico”.


Finalmente, de cara a futuro lo que viene es mucho más: “por un lado, vamos a continuar con los desarrollos otras líneas de Vermut y para 2023 tenemos planes de innovar en áreas inexploradas por La Mala María”.