Cristina Durán: “Perdimos el miedo de arriesgarnos y reinventarnos”

Cristina Durán

Cristina Durán, responsable de Turismo y hospitalidad en Bodega Los Toneles de Familia Millán, hizo un balance a Prensario del Vino luego del primer aniversario del lanzamiento de su tienda online, que nació como respuesta al impacto generado en el negocio por la pandemia, pero que también abrió las puertas del e-commerce para la bodega.


“Comenzamos con la Tienda Online en Abril del año 2020, en plena pandemia, buscando seguir llegando hasta la casa de todos nuestros clientes más fieles; por eso al inicio buscamos contactos en nuestra base de datos de las reservas del restaurante de los últimos 6 meses”, describe Durán, y remarca que de la mano del “#Quédateencasa”, hubo bastantes ventas al inicio, “cuando todo estaba más paralizado y la gente no podía salir, y a medida que se fue flexibilizando todo comenzaron a estabilizarse”.


“En los meses de verano fue donde subió mucho la visita presencial y se generaron ventas in situ, por ende bajó la venta online. Igualmente estuvimos presentes para nuestro consumidor y adoptamos estrategias de descuentos, envíos gratis y puerta a puerta”, agrega.


Sin embargo, para la ejecutiva, una de las claves del lanzamiento de la tienda, estuvo en el demostrar la importancia de estar presentes en el mundo digital en general, y en la comodidad y practicidad del ecommerce, “ofreciendo siempre la mejor calidad y servicio del producto directo de la bodega a tu hogar”.



Continúa Cristina: “Los cambios nos traen cosas buenas, nos ayudan a seguir creciendo y no quedarnos en lo seguro. Perdimos ese miedo de arriesgarnos, a reinventarnos, y a futuro nos estamos volviendo más flexibles y moldeables a cualquier inconveniente que se nos presente, aprendiendo a afrontarlos de manera distinta, buscando más soluciones en vez de lamentarse por los problemas que surgen. En definitiva nos ha vuelto más fuertes y valientes”.


A nivel de tendencia, la ejecutiva señala que por lo general hay distintos tipos de consumidor: está el que siempre busca precio, por supuesto calidad y rapidez de respuesta. Por otro lado el consumidor que predomina valora el trato personalizado, el tenerlos en cuenta y seguir la comunicación.


“La venta no finaliza cuando le llega el vino a su casa, nuestros clientes comparten con nosotros un feedback que valoramos mucho y hace que nuestro consumidor se sienta aún más especial. Por ejemplo nos mandan fotos después del asado con nuestros vinos, de la cava privada donde los guardan con amor o nos comentan como fue su experiencia”, dice.


Y completa: “tenemos que seguir aprendiendo en lo que el consumidor nos pide, poder cumplir las expectativas y por supuesto seguir creciendo en experiencia, para conseguir posicionarnos en la mente de nuestro cliente como una marca fiel, auténtica transmitiendo que el vino es más que una bebida, es algo que nos une y más aún en los momentos difíciles. En definitiva, que ese cliente sepa y valore que no son solo números para nosotros sino que son experiencias de vida que queremos seguir compartiendo con ellos”.