Corbeau Wines suma un 100% Chardonnay a su línea Mad Bird Reposado

Corbeau Wines, el proyecto de la familia Rodríguez, lanzó al mercado Mad Bird Reposado Chardonnay Reserva 2021: una propuesta pensada para el creciente segmento de consumidores que busca blancos de media y alta gama modernos.


“En Argentina sigue manteniéndose la relación 85-15% en lo que respecta al consumo de tintos y blancos, pero se está viendo un creciente interés por los blancos en productos de media y alta gama, por eso esta etiqueta se suma a nuestro Mad Bird Reposado”, explica Francisco Rodríguez, brand manager de Corbeau Wines.


Durante los diferentes ensayos previos que hicieron, el equipo enológico decidió apostar de lleno al Chardonnay, el varietal blanco más vendido del mundo, pero con el estilo de la línea Mad Bird: vinos que sean para consumo de todo público y todo momento.


“Es una uva a la que desde hace muchísimos años se la elabora con madera, por ejemplo en el Valle de Napa. Pero nosotros reinterpretamos esa idea logrando que ese aporte fuera tenue y no opacara en absoluto la frescura y la fruta del vino”, afirma Francisco Rodríguez.


“Buscamos un vino diferente al Chardonnay clásico: tiene una fuerte presencia de notas tropicales, mucha fruta en nariz y en boca”, Eduardo L. Rodríguez, enólogo de Corbeau Wines.

LA SUTILEZA DE LA MADERA

La línea Mad Bird Reposado ahora está integrada por este nuevo Chardonnay, por un Malbec y un Ancellotta. Como afirman desde la bodega, se trata de “cuervos que tuvieron que esperar para ser libres”; es decir, vinos que pasaron por barrica.


En el caso del nuevo Reposado Chardonnay, ese paso fue sólo de seis meses en barricas de roble americanas; un paso controlado y sutil.


“Mientras que el perfil del Chardonnay de California es muy ‘maderoso’, en Corbeau Wines buscamos que la madera sea un simple acompañamiento, que ayude a darle complejidad al vino sin taparle la frescura ni la fruta”, explica Eduardo L. Rodríguez, enólogo de Corbeau Wines.


Además, a diferencia de otros vinos de la bodega, está fermentado con levaduras indígenas para preservar las características del suelo y del vino, evitando alinearlo con una levadura seleccionada que pudiera modificar ese perfil.


“Siguiendo la tendencia de crear vinos bien representativos del terroir, buscamos que tuviera mucha presencia frutal. En este sentido, es diferente al Chardonnay clásico porque tiene una fuerte presencia de notas tropicales, mucha fruta en nariz y en boca; y la madera aparece en el medio y final de boca para darle complejidad”, observa el enólogo.


Estas características lo hacen perfecto para acompañar comidas livianas, como pescados, pero también pastas y platos con cierta intensidad, ya que se trata de un blanco con presencia e impronta gracias al paso por barricas.

  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Instagram
LOGO-VINO-1.png