Anónimo Wine Club: “Vinos sin etiquetas pero con historia”

Eliana Flores y Mateo Ponce de León

Ubicado en Barrio Urca, Zona Norte, Córdoba, Anónimo Wine Club revoluciona los distintos espacios de vino y apuesta por una carta “sin etiquetas, pero con una verdadera historia atrás”.


“Somos una pareja de diseñadores, siendo Mateo (Ponce de León) arquitecto y yo, diseñadora industrial y gráfica, pero hace tiempo nos propusimos emprender algo juntos y luego de varios idas y vueltas y un viaje a Buenos donde visitamos algunos Wine Bars en el barrio de Palermo, quedamos fascinados con el clima que se crea en esos lugares y empezamos a desarrollar la idea de un Wine Bar propio en Córdoba”, empieza a explicar a Prensario Eliana Flores, co-creadora del espacio.


Fue a su regreso que, luego conversar con el sommelier Pablo Cuberli, decidieron trabajar en la carta pero con un objetivo que los diferenciaría: ser el primer bar de vinos por copa sin etiquetas del país. “Si bien nos pareció muy jugado, apostamos a ello por el simple hecho de probar algo nuevo. Sin darnos cuenta, estábamos desarrollando una forma diferente de disfrutar el vino”, cuentan Eliana y Mateo y remarcan: “A la gente le gusta pertenecer o sentirse parte de, lo que dio pie al nombre de ‘Wine Club’, lo que en esencia generaba el concepto de ‘socios’, pero también afianzaba la idea de amigos y clientes con descuentos exclusivos y promociones”.


Hoy, los creadores de Anónimo Wine Club apuestan por seguir expandiéndose con la apertura del nuevo local ubicado en Emilio Lamarca 4171, al cual sumaron al chef Leo Orellana con el curado de la carta de maridaje; y con el propio Cuberli en la ampliación de la carta de vinos, con el objetivo de aprovechar la aparición de nuevas propuestas en el circuito del vino, pero también dar a conocer nuevos vinos locales. “En Córdoba, cada vez son las bodegas que empiezan a lanzar vinos interesantes. Ya hay muy buenos ejemplares cordobeses de diferentes cepas y es algo que nos pone muy contentos. Cada vez son más las bodegas que abren sus puertas para visitas guiadas y degustaciones. Uno de nuestros objetivos es atraer al nuevo consumidor de vino, gente joven que tal vez ya está cansado de la cantidad de propuestas de cervezas artesanales y se quiere animar al vino, un mundo que te atrapa y no tiene fin”, agregan.

Actualmente, trabajan principalmente con bodegas de manera directa, haciendo hincapié en llegar a socios, productores, enólogos e ingenieros agrónomos que les venden su producto. “En su mayoría son bodegas que exportan más del 90% de su producción, con poco interés en el mercado interno y con excelentes vinos. Otros también son producciones boutique realizadas por ingenieros que asisten a grandes bodegas... nos aseguramos de tener un producto a la altura, sabiendo que es nuestra carta de presentación. Por ello confiamos plenamente en Pablo que es quien nos da el ok para sumar cada vino a la carta. Tenemos vinos de Mendoza, Salta, La rioja, Neuquén y Córdoba. La idea es seguir sumando provincias”, describen.


Para Eliana y Mateo, “las nuevas tendencias van por el lado de vivir nuevas experiencias, sin sentirse identificados o atados a una marca”. “El concepto del ‘sin etiquetas’ pero con una verdadera historia atrás”. Y completan: “Venimos de varios meses con mucha carga, entre la obra, la carta, nuestras profesiones… Estamos muy contentos, la respuesta de la gente es sumamente positiva, eso nos da más ganas de seguir adelante. Tenemos muchos proyectos e ideas, y queremos ser pioneros en el consumo del vino en Córdoba”